El objetivo es llegar a integrar la operación de los trenes con el sistema de buses de forma que los vehículos se traten de forma unificada, poniendo especial énfasis en las estaciones de interconexión o enlace entre líneas. Incluso está prevista la incorporación de los futuros tranvías. Así, se conseguirá gestionar de una manera más eficiente el servicio de transporte, ofrecer la mayor calidad a los viajeros y fomentar el uso del transporte público, en una ciudad en la que el crecimiento del parque automovilístico impacta negativamente en la movilidad.